Los bienes o productos y servicios, tanto públicos como privados, de las comarcas poseedoras de su Marca de Calidad Territorial pueden aspirar al reconocimiento de excelencia que supone al mismo tiempo un distintivo de calidad e identidad territorial.
El proyecto conlleva un proceso de desarrollo contando con la participación de las instituciones públicas, empresas privadas y todos los colectivos sociales, trabajando juntos:
En definitiva se trata de implicar a empresas y entidades en un compromiso con el territorio, siendo solidarias, cooperando entre ellas y trabajando por la identidad territorial. El proceso de construcción de la Marca supone implicar a todos los sectores y entidades a través de un proceso, donde se desarrollen herramientas específicas para cada sector con peso y/o importancia en el territorio.
Para ello será muy importante el efecto demostrativo, comenzando con el establecimiento de parámetros en aquellos sectores más sensibilizados, como lo son claramente el Turismo, que sirva de ejemplo y de arrastre de otros sectores hacia la incorporación en este proceso.